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EL LIBRO DE LAS FAMILIAS
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    PARTE OCTAVA.
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    LLAVE DE LA VIDA.
Consejos para hacer fortuna, y otras curiosidades
amenas é instructivas.
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CONSEJOS PARA HACER FORTUNA.


TRABAJO.

  1.° Huir de la ociosidad, que ocasiona las enfermedades y acorta en mucho la vida.La ociosidad, como el moho, gasta más que el trabajo. La llave está reluciente en tanto que se hace uso de ella.La ociosidad lo convierte todo en difícil; el trabajo todo lo facilita.La haraganería camina con tanta lentitud, que la sigue inmediatamente la pobreza.La actividad es madre de la prosperidad. Sin trabajo no hay provecho.
  2.º Haz un uso muy prudente del tiempo.El que ame la existencia no desperdicie el tiempo, porque ésta es la tela de que está hecha la vida. Si es el tiempo el más precioso de los bienes, la pérdida del tiempo debe ser la mayor de las prodigalidades.El tiempo perdido no se recobra jamas. Por mucho que sea el tiempo, siempre resulta que es corto.
  3.° No debe darse al sueño mas tiempo del necesario.Zorra que duerme no roba gallina. Tiempo tendremos de dormir en el ataud.El que se levanta tarde va arrastrando todo el día, y comienza apénas á trabajar por la noche.Más vale dominar los trabajos que ser dominado por ellos.El acostarse temprano y el madrugar procura salud, riqueza y sabiduría.
  4.º Es menester no dormirse con la esperanza de mejores tiempos.La actividad no ocasiona disgustos.Quien vive de esperanzas muere de hambre.Hoy es preferible á mañana. No difieras á mañana lo que puedas hacer hoy.Trabaja en. tanto que dura el dia de hoy; porque no sabes qué es lo que podrá impedírtelo mañana. El hambre mira á la puerta del hombre laborioso, pero no so-atreve á entrar.Tampoco la traspasarán los alguaciles ni curiales, porque la actividad satisface las deudas, en tanto que la holgazanería las aumenta.Toma tus útiles sin mitones; ya sabes que gato con guantes no caza.Quizás tengas los brazos en extremo débiles y haya demasiado que hacer; pero ten con firmeza y verás milagros , porque á la larga las gotas de agua horadan la piedra.Con paciencia corta el ratón el cable. Los golpes pequeños echan por tierra las. más corpulentas encinas.
AMOR AL ORDEN.
Independientemente del amor al trabajo, necesitamos ademas de estabilidad, de orden, de cuidado, y vigilar nuestros negocios con nuestra propia vista, sin fiarnos tanto en la de los demás; porque nadie ha visto aún que medre mucho un árbol ó una familia que cambie de lugar muy á menudo.Tres mudanzas perjudican más que un-incendio.Guarda tu tienda, y ella te guardará.Si quieres que tu labor se haga, vé allá, y si no quieres que se haga, envia á otro. El ojo del amo ejecuta más trabajo que sus dos manos. La falta de cuidado perjudica más que la falta de ciencia. No vigilar á los trabajadores es lo mismo que entregarles la bolsa abierta. El cuidado que uno se tome de sí mismo es el que fructifica más; porque es evidente, si quieres tener un servidor fiel y que te complazca, sírvete á tí mismo. Los grandes males suelen tener muchas veces su orígen en los pequeños descuidos. Por un clavo se pierde una herradura, por una herradura se pierde un caballo, por un caballo se pierde un caballero, porque llega su enemigo y lo mata; y todo por no cuidarse del clavo de la herradura.
LA ECONOMÍA ES EL COMPLEMENTO INDISPENSABLE
DEL AMOR AL ORDEN Y AL TRABAJO.

  1. El que quiera llegar á ser rico, necesita tener tanto cuidado en guardar como en ganar. A cocina crasa, testamento magro.La América no ha llegado á enriquecer a. España, porque sus gastos han excedido siempre á los ingresos.
  2. Deja á un lado tus locos dispendios, y no tendrás tanto por que quejarte de la falta del tiempo, de lo grave de los impuestos y de las cargas que sobre tí gravitan, porque las mujeres y el vino, el juego y la mala fe convierten en pequeñas las riquezas y en grandes las necesidades.Más que dos hijos cuesta alimentar un vicio.
  3. Desconfía de los gastos pequeños. Los arroyos chicos forman los grandes rios.Una ligera hendidura basta para echar á pique un gran navio.Compra lo que no te sea útil, y dentro de poco tendrás que malvender lo que te sea necesario. Reflexiona bien antes de aprovecharte de lo que veas vender barato. Las ventas á menos precio han solido arruinar á muchos. Es gran locura emplear el dinero en comprar un arrepentimiento.
  4. Oro y raso, escarlata y terciopelos, apagan la lumbre del fogon; lejos de constituir las necesidades de la vida, apenas forman las comodidades. Por estas y otras semejantes extravagancias se ven las personas de cuenta reducidas á pobreza y obligadas á pedir prestado á los que menospreciaban antes, pero que viven á fuerza de actividad y economía; lo que prueba que un labrador puesto de pié es más grande que un magnate hincado de rodillas.Donde se saca y no se mete, el fin se halla, y al ver secos los pozos es cuando se aprecia el valor del agua. Ántes de los antojos debe consultarse la bolsa.El orgullo es un medicamento que grita tan alto como la necesidad y con mucho más descoco.El pobre que remedia al rico es tan loco como la rana que se infla para igualar al tamaño del buey. Los navios grandes pueden aventurarse algo; pero los botes no deben apartarse de la orilla. Ademas las locuras de este género se ven muy pronto castigadas; porque el orgullo, que come de vanidad, cena de menosprecio.El orgullo se desayuna con la abundancia, come con la pobreza y cena con la vergüenza.
  5. Evita las deudas.Si quieres saber cuál es el valor del dinero, vé y pídelo prestado. El dinero engendra dinero; los hijos que engendra se reproducen más fácilmente aún, y así sucesivamente. Cuanto más se multiplican las imposiciones, más se acrecen, y tanto más pronto se consigue sacar utilidad de ellas. El que disipa un duro, destruye todo cuanto podía producir este duro, y hasta centenares de reales.El buen pagador es dueño de la bolsa de los demás.El que tiene fama de pagar con puntualidad y exactitud en el plazo convenido, puede en todo tiempo gozar del dinero que tengan disponible sus amigos; recurso aprecia-bilísimo en ocasiones. Un saco vacío se tiene muy mal en pié.El que compra fiado paga, no sólo el valor del objeto que compra, sino que tambien una prima de fianza por la exposicion que corre el vendedor; el que compre al contado, la evita ó puede evitarla.La Cuaresma es sumamente corta para quien tiene que pagar en la Pascua.Procurad mejor acostaros sin cenar que levantaros con una deuda.
6. Debe mirarse para en adelante en tanto que es uno joven  y esta en buena salud. El sol de la mañana no brilla todo el dia.Ganad cuanto po-dais y guardad lo que ganeis: he aquí la piedra que convertirá en oro vuestro plomo.El que prodiga sin fruto por valor de 20 rs. de su tiempo, pierde 20 reales con tanto talento como si los arrojara al mar.El que pierde 20 rs., pierde, no sólo estos 20 rs., sino ademas todo el provecho que hubiera podido sacar de ellos, empleándolos en cualquier industria; lo que, en el espacio que media entre la juventud y la edad provecta, puede ascender á una suma considerable. Gastad al dia dos cuartos menos de la ganancia neta que obtengais. La independencia, con mucha ó poca fortuna, es una suerte feliz , y coloca al hombre que la posee al nivel de  los más poderosos.
DEL MODO DE CONDUCIRSE Y DE LA RELIGION.

Si bien son cualidades excelentes la actividad, la prudencia y la economía, nos serian de todo punto inútiles sin la bendicion del cielo; impetra, por lo tanto, con humildad esta bendicion, y no dejes de ser caritativo para los que lo necesiten; consuélalos y ayúdalos.Por último, daremos el siguiente buen consejo á los que quieran enriquecerse: la experiencia posee una escuela que cuesta cara; pero que es la única en que pueden instruirse los insensatos. Franklin tiene mucha razon al decir que se puede dar un buen consejo, pero no buena conducta. No obstante, téngale presente esto: Quien no sabe ser aconsejado, no puede ser socorrido, y ademas que, si no prestáis oido á la razón,  no dejará de daros sobre los dedos.La religion hace desear la vida, no por el placer de respirar, sino por el de hacer bien. La naturaleza entera obedece las leyes de Dios, centro y modelo de toda perfeccion. Debemos dedicarnos á reconocer esta divina perfeccion, esta bondad infinita, para arreglar á ella nuestra conducta; invocarla, para seguir sus inspiraciones. La templanza es la mejor cosa que uno se puede procurar. De entre las deudas, la más sagrada es la del reconocimiento.Es necesario de-dicarse menos á adquirir las cualidades que no se han recibido de la naturaleza, que á libertarse de los vicios y defectos que se tengan.Dios está en nosotros; por doquiera, el hombre que sigue sus inspiraciones se eleva, se engrandece, desde el humilde pastor hasta el hombre de Estado, bienhechor de la humanidad. Uno y otro atraviesan la vida haciendo el bien y combatiendo el mal
CONSEJOS DE FRANKLIN.

    1.° Templanza.No comáis tanto, que lleguéis á embruteceros, No bebáis hasta  el punto de que se os caliente la cabeza.
    2." Silencio.No habléis sino de aquello que pueda seros útil á vos ó á vuestros semejantes.
    3.° Órden. Que cada cosa tenga su lugar fijo. Dedicad á cada uno de vuestros negocios una parte de vuestro tiempo.
    4.° Resolución. Resolveos á ejecutar lo que debais hacer, y ejecutad lo que hayais al fin resuelto.
    5.° Frugalidad.No hagais sino gastos que sean útiles o para vosotros ó para los demas; es decir, no prodigueis nada.
    6. ° Industria. No perdáis tiempo. Ocupaos siempre de alguna cosa útil. No hagais nada que no sea necesario.
    7.º Sinceridad.No os valgais de ningun subterfugio; que presidan siempre la inocencia y la justicia á vuestros pensamientos, y que ellas sean las que dicten vuestras palabras. 8.º Justicia.No hagais daño á nadie, y servid á los demás en todo aquello que se puedan prometer de vosotros.
    9.° Moderacion.Evitad los extremos. No os merezcan las injurias el resentimiento que creais deber sentir por ellas.
    10. Limpieza.No os permitais ningun desaseo, ni en vuestra persona, vuestras ropas ni en vuestra habitacion.
    11. Tranquilidad.No os dejeis conmover por bagatelas ó por accidentes ordinarios é inevitables.
    12. Castidad.Rendid muy escasos sacrificios á Venus; fijaos en vuestra salud y en el acrecentamiento de vuestra familia y en no exponeros á comprometer vuestra paz, vuestra reputación ó la de los demas.
    13. Humildad.Imitad á Jesucristo.
RESEÑA SOBRE LA FORMACION Y COMPOSICION DEL HOMBRE.

  El hombre se compone de más de 300 huesos, entre grandes y pequeños, repartidos en cada lado 150, de una misma figura, sitio, aspereza, blandura y conexion.
  Enseñan los filósofos que la materia de que se engendra el cuerpo del hombre está en el vientre de la mujer los seis dias primeros en forma de leche, en completando los diez está en forma de sangre, en veintidos días se condensa de modo, que pasa á tener forma de carne,  y en completando los cuarenta dias se forma el cuerpo humano, con todos sus huesos, nervios, entrañas, órganos de los sentidos y todo lo demas, y entónces cria Dios nuestro Señor al alma, y la pone dentro del cuerpo, y éste comienza á vivir. Con la proporcion debida se discurre del cuerpo de la mujer hasta los sesenta dias.

  En todo el espacio de tiempo que media desde el nacimiento hasta la muerte, presenta el hombre fases diversas y sucesivas, en las que la vida ofrece distintos y especiales caracteres por lo respectivo á su direccion y aspecto físico, y á sus medios de accion, etc., a cuyas diferentes fases se les ha dado el nombre de edades; así es que se ve en el hombre:

    1º La infancia, que comienza la carrera de la vida.
    2.° La juventud, que la prolonga.
    3.° La virilidad, que casi la consume.
    4.° La vejez, que viene á darla fin.

  Pasando sucesivamente en los cuatro períodos por los grados siguientes:

    1.° El nacimiento, la primera edad y la edad tierna.
    2.° La edad de la juventud, la edad de la razon y la edad núbil.
    3.º La edad de adulto, la edad viril y la edad. madura.
    4.° La edad avanzada, la edad caduca, la edad del dinero y la muerte.
  En el primer período del hombre hay una superabundancia de vida, y en su desarrollo se advierte un movimiento ascendente. Este periodo abraza desde el nacimiento hasta la edad adulta, que en el hombre termina á los veintitres años y en la mujer á. los veinte; compréndese en dicho periodo la primera infancia, que corresponde desde el nacimiento hasta los nueve meses; la segunda, desde esta edad á la de ocho años ; la niñez, hasta la pubertad , está comprendida desde los nueve años á los catorce en la mujer, y en el hombre hasta los diez y seis; y por último, el de la adolescencia se fija desde la pubertad basta la edad adulta. El se-gundo gran período es el del completo desarrollo de la vida en toda su fuerza y bajo todos sus aspectos y relaciones; en este periodo es el en que parece se detiene el movimiento rápido de la vida y está en equilibrio; comprende desde los veinte ó veintitrés años hasta los cuarenta ó cincuenta, y constituye la edad adulta. El tercero y último periodo es el en que la vida parece va disponiéndose á su terminacion, porque toda la marcha y fenómenos de ella ofrecen un movimiento descendente; si bien se sostiene algo pausado desde los cincuenta á los setenta años; pero se pronuncia muy marcadamente en notable decadencia á los setenta, época de la verdadera vejez.
  Hacia el fin de la primera infancia, y despues. de los siete meses, se efectúa la primera salida de los dientes incisivos, primeramente en la mandíbula superior y despues en la inferior. Loa externos ó laterales salen hacia el décimo mes; los colmillos rompen generalmente al año y medio, y las muelas cerca de los dos años. La salida y existencia de los dientes denominados de leche se efectúa  en la segunda infancia. En la primera niñez tiene lugar la segunda denticion. Los últimos dientes molares aparecen hacia los veinte ó veinte y tres años. Todos estos necesarios instrumentos ó medios de la masticacion duran generalmente hasta la vejez, en cuya época se destruyen por su parte saliente ó corona, y tambien se atrofian sus raíces, desprendiéndose de los alvéolos, y de este modo concluyen estos importantes órganos, tan necesarios para la masticacion y para la pronunciacion.

La 1ª edad, ó la infancia, es la edad del candor y de la inocencia.
La 2.ª edad, ó la juventud, la edad de los sentidos, de las pasiones, de la imaginacion, de la ilusion y del entusiasmo.
La 3.ª edad, ó la virilidad, la edad de la duda, del entendimiento, de la razon y de la ambicion.
Y la 4.ª edad, ó la vejez, la edad de los recuerdos, del descanso y de la indiferencia.

  Que la infancia es la edad en que no se ve; la juventud, en que todo se ve bello; la virilidad, la edad en que no se ve mucho, y la vejez, en que todo se ve feo.
  En fin, que cada edad cuenta con resortes para conmover : en la primera edad, las golosinas y los juguetes; en la segunda, los amores y los placeres; en la tercera, los destinos y los honores, y en la cuarta, las atenciones, los halagos, los montones de oro y la religion.
ANALES DE LA VIDA DE UN SOLTERON.

    16 años.Su corazón empieza á latir con violencia cuando ve muchachas jóvenes, aunque sea de lejos.
    17 años.Se turba y ruboriza al hablar con ellas, aunque sea de cosas indiferentes.
    18 años. Empieza á tener serenidad cuando se halla con ellas.
    19 años. Se incomoda sériamente si cree conocer que le tratan todavía las muchachas como si fuera un niño.
    20 años.Tiene el convencimiento de su mérito personal y de sus atractivos físicos.
    21 años. Un espejo es para él el mueble mas precioso, porque necesita admirarse.
    22 años. Es un fatuo insoportable en el más alto grado.
    23 años. Ninguna mujer es digna de poseerle, en su concepto.
    24 años. En un movimiento de descuido cae en el lazo que le tiende el amor.
    25 años.Su fatuidad destruye instantáneamente las relaciones que había contraido.
    26 anos. Trata con una altanería impertinente al objeto de sus galanteos, como si la pobre joven debiera estar orgullosa con su preferencia.
    27 años. Galantea á otra mujer con el objeto de mortificar á la que ha abandonado.
    28 años. Sufre unas calabazas, que le causan tanta rabia como humillación.
    29 años.Habla mal de todas las mujeres en particular, y de todo el sexo femenino en general.
    30 años. Toda conversación que trata del matrimonio le fastidia y le incomoda.
    31 años. Empieza á considerar el matrimonio bajo un punto de vista muy distinto del de antes.
    32 años.La hermosura no le parece, como antes, una cualidad indispensable para la mujer con quien se case.
    33 años. Se cree á proposito todavía para ser un marido muy conveniente.
    34 años. Por consiguiente, no duda que podrá unirse á alguna preciosa jovencilla.
    35 años.Se enamora viva y profundamente de una hermosísima niña de diez y siete años.
    36 años.Es rechazado vergonzosamente, y este nuevo descalabro le deja sumido en la más honda desesperación.
    37 años.Se entrega, por via de consuelo, & todo género de desórdenes y disipaciones.
    38 años. Las mujeres honradas le causan hastio.
    39 años. Su nuevo género de vida le produce vivos remordimientos y frecuentes disgustos.
    40 años. Fermentan de nuevo en su imaginación algunas ideas matrimoniales, pero este germen no se desarrolla.
    41 años. Una viuda joven y hermosa ocupa sus pensamientos.
    42 años. Después de vacilar un poco, se determina á tributarla obsequios, que le son inspirados por el amor y el interés.
    43 años. El interés y el egoísmo predominan en su imaginación, y le inspiran prudentes refío-xiones.
    44 años. La viudita, que es muy sagaz , se divierte á costa suya y le va echando suavemente de su lado.
    45 años. Siente aumentar progresivamente su odio á las mujeres.
    46 años. Empieza á sentir algunos ataques do gota y reuma.
    47 años. Considera con inquietud cuál será su. situación cuando se halle ya ciego y achacoso.
    48 años.Piensa que no puede haber nada más triste que el vivir enteramente solo.
    49 años. Se decide á tener en. su compañía una mujer juiciosa, aunque jóven todavía, para que gobierne su casa y le cuide.
    50 años. La gota y el reuma adquieren más intensidad.
    51 años.Está contentísimo de su nueva ama de llaves, y la quiere ya como á una asistenta.
    52 años. Empieza esta mujer á inspirarle sentimientos de otra naturaleza.
    53 años. Se rebela su orgullo ante la idea de casarse con su ama de llaves.
    54 años. Se encuentra muy indeciso sobre el partido que ha de tomar.
    55 años. Se halla totalmente bajo el dominio de su ama de llaves y es sumamente desgraciado.
    56 años.La idea de separarse de esta mujer le causa una agitacion violenta y crueles insomnios.
    57 años.Esta mujer le declara con púdico rubor que su conciencia y el cuidado de su reputacion no la permiten continuar viviendo con un hombre soltero.
    58 años. Su gota, su reuma y su mal humor han llegado á su último período.
    59 años. Se siente debilitado y cuasi aniquilado; llama á su ama de llaves al lado de su cama, y le anuncia su intencion de casarse con ella.
    60 años. Su situación y sus enfermedades se agravan, y espira dejando á su futura en ciernes. todo lo que poseía.
ANALES DE LA VIDA DE UNA SOLTERONA.

    15 años. Arde en deseos de crecer para llamar la atencion de los hombres.
    16 años. Empieza á tener una idea confusa de lo que llaman una pasion.
    17 años.Habla del amor en una cabaña y de una afeccion tierna, despojada de todo pensamiento interesado.
    18 años.Sueña en sus relaciones tiernas de amor con un joven bello y elegante, que ha tenido con ella algunas atenciones.
    19 años. Se hace más escrupulosa en su elección y menos amable, porque empieza á estar más obsequiada.
    20 años.Empieza a ser lo que se suele llamar la mujer de moda, y se cree obligada á manifestarse orgullosa con su hermosura y atractivos.
    21 años.Cree ya firmemente en el ascendiente que ejercen sus hermosos ojos, y suena con un partido brillante para su casamiento.
    22 años. Rechaza un partido excelente porque el pretendiente no es precisamente un hombre de moda,
    23 años. Coqueta con todos los jóvenes que conoce.
    24 años.La sorprende el no haberse casado aún.
    25 años. Se hace algo más juiciosa y prudente.
    26 anos. Empieza á creer que puede muy bien pasarse sin marido que sea opulento, con tal que llegue á casarse.
    27 años.Prefiere el trato de los hombres prudentes á los encantos de la coquetería.
    28 años. Se limita á desear una union modesta con un mediano pasar.
    29 años.Empieza á perder las esperanzas de entrar en la vida conyugal.
    30 años. Empieza á temer que la designen con el nombre de solterona.
    31 años. Se compone y acicala con el mayor esmero, sin descuidar ni el más pequeño detalle de sus adornos.
    32 años.Afecta despreciar el baile, y se queja de lo difícil que es hallar buenos bailarines.
    33 años. Le causa extrañeza que los hombres puedan abandonar la compañía de una mujer juiciosa, para galantear chicuelas sin seso. 34 anos.Afecta la mayor alegría y buen humor en las conversaciones que tiene con los hombres.
    35 años.Envidia y aborrece á todas las mujeres á quienes alaban delante de ella.
    36 años. Se indispone con su mejor amiga, porque ésta se casa.
    37 años. Se encuentra algo aislada en el mundo.
    38 años. La gusta hablar de algunas de sus. amigas que han hecho malos casamientos, y sus. infortunios la sirven de consuelo.
    39 años. Su mal humor aumenta considerablemente.
    40 años. Se hace curiosa é intrigante, y estas dos cualidades aumentan diariamente.
    41 años.Como es rica, le queda aún la esperanza de enganchar á algún hermoso jovencillo que sea pobre.
    42 años. Esta última esperanza se borra completamente, y empieza á declamar contra un sexo orgulloso y pérfido.
    43 años. Se aficiona al juego y á la murmuración.
    44 años. Se muestra muy rígida y severa para las costumbres de su época.
    45 años. Se enamora súbita y apasionadamente de un hermoso alférez, que está hace tiempo en situación de reemplazo y que es sobrino suyo en cuarto ó quinto grado.
    46 años.El abandono y el casamiento de este nuevo favorito con una hermosa joven la causan un furor extremado.
    47 años.Empieza á desesperar del porvenir y a tomar rapé.
    48 años.Concentra todas sus afecciones en seis gatos y otros tantos perros.
    49 años.Recoge en su casa a una parienta pobre, para que cuide sus animales y aguante todo el peso de su mal humor.
    50 años.Se retira completamente del mundo y fallece algunos años despues, sin que nadie sienta su muerte, ni aun los parientes colaterales, á quienes deja una herencia considerable.
      LAS TRES CUALIDADES INDISPENSABLES DE UNA BUENA MUJER

Un escritor inglés ha expresado de una manera muy original algunas verdades incontestables.
« Hay tres cosas, dice, á las cuales debe parecerse una buena mujer, y á las que también no debe parecerse.
» En primer lugar, debe parecerse al caracol, que guarda constantemente su casa; pero no debe hacer como este animal, que lleva sobre su cuerpo todo lo que tiene.
» En segundo lugar, debe parecerse á un eco, que no habla más que cuando le hablan á él; pero no debe, como el eco, tratar de hablar siempre la última.
» Y finalmente, debe ser como el reloj de la ciudad, de una exactitud y regularidad perfecta; pero no debe, como el reloj, hacerse oir en toda la ciudad.»
BELLEZA PERFECTA.
    Para que una mujer goce de completa perfeccion en su belleza se necesita que tenga:
    Tres cosas blancas: el cutis, los dientes, las manos.
    Tres negras: los ojos, las cejas, las pestañas.
    Tres rosadas; los labios, las mejillas, las uñas.
    Tres largas; el talle, las manos, el cabello.
    Tres cortas : los dientes, las orejas, los pies.
    Tres anchas: el pecho, la frente, el entrecejo.
    Tres estrechas; la boca, la cintura, el empeine del pié.
    Tres gruesas: los brazos, las pantorrillas y la pierna.
    Tres pequeñas: el seno, la cabeza, la nariz.
MAXIMAS Ó AXIOMAS ACERCA DE LA MUJER.
    Las mujeres son la gloria para los ojos, el purgatorio para el alma, y el infierno para la bolsa.
    La suegra es el demonio de la discordia, los hijos ángeles de la reconciliacion.
    El amor puede curarse por dos métodos opuestos: ó ausentándose de la persona amada, ó acercándose á ella demasiado.
    Las coquetas que no tienen talento son como el burro de la fábula: cuando hacen gracias tiran coces.
    Las niñas de diez y seis años son jazmines; las de veinte, claveles veraniegos y encendidos; las de treinta, rosas; las de cuarenta, flores deshojadas y marchitas.
    Las coquetas con ingenio y belleza son como la. lotería: mientras más se pierde jugando, mayor es el empeño en ganar.
    Se pueden tener muchos celos sin tener amor, como se pueden desear manjares sin tener hambre.
    El dinero tiene más enamorados que la hermosura y la belleza.
    Los enamorados son ciegos, pero los celosos tienen oidos y ojos de lince.
    Los amantes se vuelven tontos, porque son como el barro, que se endurece al fuego.
    MÁXIMAS Ó AXIOMAS SOBRE EL AMOR.

    La mujer ama más que el hombre, porque hace más sacrificios.
    El amor puro y desinteresado es la más noble acción de las almas virtuosas; es la ausencia del egoísmo.La mujer ama ó aborrece, el hombre admira ó desprecia.
    El amor se desvirtúa con la publicidad, el misterio lo hace más durable.
    Mueven más las lágrimas de una mujer el corazón del hombre que todas las palabras de los filósofos.
PENSAMIENTO DE UN AUTOR ANÓNIMO.
San Gregorio hace del hombre la siguiente pintura:
«Es un compuesto de todo lo más raro y extraño que hay en la naturaleza, es desemejante á mismo, es una mezcla de cualidades mortales é inmortales; su cuerpo está expuesto á mil géneros de enfermedades; el calor natnral, que mantiene su vida, devora su propia sustancia tan luégo como le fal-tan los alimentos para mantenerla; si reposa, la pereza le pone inmóvil; si se ocupa, el trabajo le aniquila; si ayuna, el hambre le consume; si come, los manjares le cargan; la sed le seca, el exceso de beber le entorpece; el sueño le rinde, las vigilias le fatigan; el frío le pasa, el alivio de una incomodidad le conduce en breve á otra.
FACILIDAD COMPARATIVA DE LA DIGESTION.

El tiempo que necesita una persona saludable para digerir el arroz cocido es una hora; los garbanzos, dos horas y cuarenta y cinco minutos; la yuca, dos horas; el pan seco, dos horas; el pan fresco, tres horas; la col cocida, cuatro horas; las ostras, dos horas y media; el salmón, cuatro horas; las chuletas de venado, hora y media; las de carnero, tres horas; las de vaca ó ternera, tres horas; el puerco asado, cinco horas y cuarto; el huevo crudo, dos horas; el huevo cocido, ocho horas, y el huevo cocido duro, tres horas y media.
EL ARTE DE AGRADAR EN LA CONVERSACION.

¿Quieres saber en pocas palabras el arte de agradar en sociedad en la conversación? No hables nunca de tí mismo, y escucha sin interrumpirlos á los que hablen de sí. Despues suelta tu lengua; habla de cosas formales con los hombres sensatos, y de bagatelas con las mujeres alegres. Acuérdate, en una palabra, de que estás en sociedad, no para complacerte á tí mismo, sino para agradar á los demás. Si esto te cuesta trabajo, recoge velas y vete á un desierto.
AÑO CLIMATÉRICO.

  La creencia de admitir en la vida humana períodos de un número determinado de años, en los que se subdivide la del hombre, trae su origen de los tiempos más remotos. Estos períodos son de nueve o siete años, considerándose este último como más memorable por el fatalismo que consigo lleva. Y efectivamente, cada siete años se dice que varían los hombres de complexión y áun de condicion. De siete en siete años nos están pronosticadas desgracias funestas y áun la muerte.
  La credulidad ha exagerado esta creencia de los años climatéricos; sin embargo, tal vez hay en ella algo de verdadero. Inclinan á creer en ella ciertas analogías: así vemos que la vida de los cuerpos organizados guarda analogía con la sucesión del dia y la noche, de las estaciones y de los años, por cuya razón no es extraño que la guarde con los periodos de años.
  Vemos muchas plantas y animales que sufren alteraciones en épocas dadas; nacen y perecen en períodos fijos. A pesar de la variedad de clima y de temperatura, se reconocen en el hombre épocas naturales en el movimiento de su vida: tales son la de la denticion, la de la pubertad, y hasta el tiempo que permanece en el vientre de su madre tiene periodos fijos.

  Los antiguos filósofos, entre ellos Pitágoras, que admitía siete astros movibles para los siete dias de la semana, redujeron estos períodos al número de siete y á sus múltiplos, y segun este sistema, dividían la vida del hombre de este modo:

      1 por 7 es 7. A los siete años concluye el período de la infancia y de la primera denticion.
      2 por 7 son 14. A los catorce años la época de la pubertad en los hombres, y en las mujeres la de ser propiamente dignas de este nombre.
      3 por 7 son 21. A los veinte y un años crecimiento de la barba: época nubil.
      4 por 7 son 28. A los veinte y ocho años término del crecimiento general en los dos sexos.
      5 por 7 son 35. A los treinta y cinco años la naturaleza ha llegado á su más alto grado de vigor, y empieza la edad media de la vida.
      6 por 7 son 42. A los cuarenta y dos años se empieza á decaer de este. vigor.
      7 por 7 son 49. A los cuarenta y nueve años se marcan síntomas de debilidad, y las mujeres pierden la facultad de concebir.
      8 por 7 son 56. A los cincuenta y seis años ya se ha declarado la vejez, los cabellos encanecen y caen enteramente.
      9 por 7 son 63. A los sesenta y tres años, en que concluyen nueve setenarios, es cuando nos amenazan mayores daños.
      El año sesenta y tres es el año climatérico en el que la vida del hombre corre gran peligro, pues por efecto de sus fuerzas debilitadas está mas expuesto, y el menor accidente lo hace perecer. Esta es la época en que el hombre necesita de un método rígido, tanto en el uso y clase de alimentos como en los vestidos y demas cosas que pueden influir en su conservación ó ruina.

FIN.