No está ya en uso el marcar el puesto de cada convidado por medio de tarjetas. El dueño de la casa invita á las personas que deben sentarse á su lado; la señora por su parte hace lo mismo, y los que quedan escogen el sitio que mejor les parece.
Terminados, pues, los preparativos del servicio en el comedor, y colocados en sus puestos los convidados, se ponen las sopas sobre el aparador, repartiéndolas el repostero y pasándolas á las personas los criados, que deben anunciarlo al presentarlas.
S iempre deben presentarse los platos por la izquierda para que las personas se sirvan con la derecha.
Se empieza á presentar los platos por la señora que esté á la derecha del amo de casa, de modo que dando la vuelta, éste sea servido el último.
Se hace circular el vino de Madera mientras el dueño de la casa trincha el primer plato principal, el pescado, y se sirve el vino blanco.
Se sirve en seguida el segundo plato principal, si no debe quedar entero para figurar con los intermedios.
Se pasan los vinos que se tengan y que dejamos indicados, y este cuidado se tendrá durante toda la comida.
Los odubres de conchas y rabaneras se pasan en los intervalos. Como están sobre la mesa, los convidados se sirven muchas veces ellos mismos.
Se sirven las entradas, que deben venir por su orden: pescado, carnes, aves, caza. Las entradas frias se sirven siempre despues de las calientes.
Si hay odubres calientes (los que ya no figuran sobre la mesa), se hacen circular como extra ó platos volantes á medida que vienen de la cocina y en los intervalos de las entradas.
Para los platos principales y entradas que se sirven con una salsa aparte, se pone ésta sobre el aparador, y se circula al tiempo que se sirve el plato á que corresponde.
Concluidos los platos principales y entradas, se ha llegado al intermedio del primero al segundo servicio. Entonces se sirven los vinos Jerez ó Madera. Ron en las casas que existe aún esta costumbre; si no, el ponche helado o los sorbetes.