Sopas y cocidos. Éstos deben hacerse á fuego lento, pues si se arrebata, no se consigue extraer los jugos y queda el caldo sin sustancia, las carnes de que se componga deben ser frescas; las aves y algun trozo de carne de carnero realzan más el buen gusto.
Sustancias y jugos. El caldo colado y el jugo de las viandas son la base de todas las salsas, y lo que hace que sean más suaves y delicadas.
Carne de vaca. La mejor es de color encarnado oscuro, con vetas de pequeñas fibras blancas, y cubierta de gordura; para el cocido debe emplearse la del pecho y cuello.
Carne de ternera. La de dos meses á tres es la mejor, pues de ménos tiempo carece de sustancia, y si pasa de tres meses no es tan buena; de Mayo á Setiembre es su mejor época.
Carne de carnero. Debe ser de un rojo subido, gorda por dentro, y si se quiere que esté tierna, debe aporrearse un poco con un palo corto.
Carne de cerdo. La mejor debe ser firme, consistente y rojiza, sin sabor desagradable á humedad, ni indicios de lepra, que son unas manchitas blancas salpicadas; el cerdo mejor es el de siete á ocho meses, pero para la, manteca y el tocino es preferible el de quince meses; los cerdos viejos tienen la carne dura y correosa.
Carne de jabalí. Esta carne es muy parecida á. la del cerdo; pero no se sirve más que la cabeza, lomo y costillas; debe majarse mucho con un palo redondo para que salga tierna.
Liebre. Las que se crian en las montañas son mejores que las de tierra llana y pantanosa; se conocen porque las primeras, al abrirlas el vientre despiden un olor agradable y aromático.
Conejo. Si fuere casero, se destripa y se le llena el vientre de tomillo, salvia, laurel, espliego y albahaca; despues se le hace trozos, y se le pone en adobo antes de guisarlo.
Perdices. La perdiz de patas encarnadas es mejor que las otras que las tienen pardas.
Codorniz. Es ave de paso, muy conocida á fines de verano; está más gruesa y crasa en primavera, y es excelente.
Pichones. Para matarlos bien se les comprime la entraña para que no derramen sangre; es carne muy delicada y restaurante.
Aves caseras. Las que tienen el pellejo delgado y blanco son las mejores; tan luégo como se las mata se las despluma y destripa, aplastándoles el esternon, despues se chamuscan.
Pollos. Los que están gordos y cebados con grano se destinan para asado; su buena calidad se conoce en su grasa y blancura de carne; los que están flacos son buenos para guisados.
Gallo y polla. Ambos son excelentes para el caldo de los enfermos y para otros diferentes guisos, para sacar sustancias, con lo que se da consistencia á las salsas.
Pavo y pava. Se prefiere esta última, porque es más tierna su carne. Bacalao. El de buena calidad debe tener la carne blanca y el pellejo negro; debe tenerse á remojo en agua doce horas por lo menos.
Almejas. Deben quitárseles unas langostillas o insectos pequeños que se crian en ellas, porque son muy nocivos.
Habas. Las mejores deben ser pequeñas y tiernas; cuando se cuecen con la vaina, deben estar un cuarto de hora para quitárseles la aspereza.
Judías. Las blancas se han de echar en el agua cuando hayan principiado á hervir, que debe ser á fuego muy vivo.
Setas. Muchas personas han sido víctimas de envenenamientos por este vegetal, en especial las que so cogen en los bosques, y así solo se puede tener confianza en las que se crian en los parajes conocidos y en terreno de huertas.