REGLAS DE URBANIDAD Y CORTESIA, Y MODO DE CONDUCIRSE EN LA MESA.
En la mesa es el sitio donde el hombre hace ver sus finos modales y buena educación; así, pues, debe saber hacer los honores de ella, si fuere en su casa, y servir, particularmente á las señoras, en cualquiera otra donde se halle. Una persona desenvuelta, sin esa etiqueta ridicula que hace años se acostumbraba; que atienda á todos, trinche y reparta con cálculo y delicadeza, y haga los presentes y agasajos que debe á las personas de distincion, es un hombre de quien se recuerda siempre con gusto y que cautiva la atencion de aquellas personas á quienes ha dispensado el favor ó el deber de servir. Por estas causas, y otras mil que creemos innecesario repetir , daremos una sucinta idea de los principales deberes y respetos que deben observarse para hacer los honores de una mesa y para guardar en ella la compostura y decencia que debe tener toda persona bien educada.
La precipitacion en sentarse, la eleccion de puesto que no pertenece ó que ofrece más comodidad, la vista fija en los manjares, una ostentacion de grande apetito, un aire goloso, el servirse sin aguardar á que llegue su tumo, el principiar á comer antes que las personas de más distincion lo hagan, las manos siempre en movimiento y los dedos de contínuo mojados, son acciones groseras, que ponen en ridículo al que las hace. El no saber trinchar el plato que tuviese delante, equivocando el que ha de servirse con cuchara con el que debe partirse con cuchillo, el cortar de diverso modo los pescados, las aves, etc., el no saber mondar y partir las frutas y pastas, son pequeneces, que, si se hacen con torpeza, se da á manifestar la humildad de nacimiento ó el abandono de educacion.